Asi fueron los ultimos dias de la pareja de noteramericanos en RD.Parte de lo que hicieron en compañia de una pareja de turistas canadienses.

Una pareja canadiense que se encontraba en el mismo hotel de Samaná en el que se hospedaban los estadounidenses reportados desaparecidos mientras vacacionaban en República Dominicana narró las últimas horas que compartió con quienes se presume, según las autoridades dominicanas, fallecieron en un accidente de tránsito.

Orlando Moore y Portia Ravenelle, la pareja nativa del suburbio de Mount Vernon, en Nueva York, salieron de Samaná hacia el aeropuerto Internacional de las Américas a tomar el vuelo que les llevaría de regreso a su casa, pero nunca llegaron.

Los nuevos amigos que habían hecho en el hotel, Cheryl Freeman y su novio Carter Warrington, les habían advertido que no viajaran de madrugada hacia el aeropuerto por el riesgo que significaba y les aconsejaron cambiar el vuelo para otra hora.

Sin embargo, Ravenelle le dijo a Freeman que no era posible porque habían conseguido una buena oferta en pasajes aéreos a las 2:00 de la madrugada, pese a que no se dieron cuenta de que el aeropuerto estaba a100 millas de distancia del resort.

Para llegar al aeropuerto a tiempo, la pareja había alquilado el auto que utilizaban para hacer turismo. Pero, Ravenelle expresó su ansiedad por la posibilidad de conducir de noche, dijo Freeman.

Freeman, nativa de Halifax, Canadá, narró que se conocieron la mañana del lunes 25 de marzo mientras a bordo de un carrito se trasladaban desde sus habitaciones hasta el bufé de desayuno. Inmediatamente, Moore y Ravenelle se mostraron amistosos y le invitaron a desayunar con ellos.

Luego, las parejas se separaron, no sin antes intercambiar correos electrónicos para que pudieran reunirse al día siguiente, con el fin de acudir juntos a una excusión turística.

El martes, después del desayuno, los cuatro se sentaron junto a la piscina a tomar piña colada hasta que comenzó a llover y fue entonces cuando acordaron reunirse en el lobby del hotel a las 12:30 de la tarde para visitar la cascada El Limón, atractivo turístico situado en Samaná que le había recomendado uno de los empleados del resort.

A lo largo del día, Freeman dijo que Ravenelle estaba hablando por teléfono con la compañía de alquiler a qué hora regresarían el auto. Ravenelle también dijo que estaba hablando con su hija, según Freeman. En el camino a El Limón, Freeman cuenta que Ravenelle les dijo que la compañía de alquiler les advirtió que no se detuvieran ni abrieran las ventanas a nadie por posibles asaltos.

De regreso al hotel, Ravenelle le preguntó repetidamente a Moore si estaba seguro de que tenían suficiente combustible para llegar al aeropuerto. Ella siguió revisando para asegurarse de que sus teléfonos estuvieran lo suficientemente cargados para usar el GPS, dijo Freeman.

El último encuentro de ambas parejas se produjo la noche del martes cuando se reunieron para visitar una discoteca del pueblo. Regresaron al resort entre las 9:30 y 10:00 de la noche.

Se abrazaron en el vestíbulo y prometieron intercambiar fotos por correo electrónico y mantenerse en contacto.

“Nos invitaron a verlos en Nueva York y los invitamos a Nueva Escocia en el verano”, dijo Freeman tras contar que lo último que la pareja le dijo fue que iban a subir para recoger sus cosas y hacer el registro de salida.

Después de que la pareja se fue, Warrington, el novio de Freeman, le envió a Moore un correo electrónico deseándoles un vuelo seguro, sin que obtuviera respuesta.

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