Menores en unión temprana luchan contra discriminación

Children concluye proyecto en San Cristóbal para promover garantías frente matrimonio infantil y uniones tempranas.- San Cristóbal. – La metodología participativa desarrollada durante más de dos años, ha generando cambios de comportamiento en niñas y adolescentes casadas en la provincia de San Cristóbal, con el fin de eliminar patrones discriminatorios. Este ha sido el resultado del proyecto piloto “Niñas y adolescentes casadas: derechos vulnerados e visibilizados en la agenda social y nacional” que, ejecutado por Save the Children Dominicana, en consorcio con Save the Children España (SCE), ha promovido a través de diferentes acciones, la garantía de derechos de las niñas y adolescentes frente al matrimonio infantil y la mejora de la calidad de vida de niñas y adolescentes casadas y/o unidas a través de la movilización social y la transformación de las normas de género. Hoy/Fuent Externa 02/321

Sicóloga sugiere incentivo para continuar los estudios y que escuela y familia formen red apoyo

Mery vive en pareja desde los 16 años. Cursaba el segundo de bachillerato cuando su compañero de 17 “la mudó”. Aunque tuvieron una hija, concluyeron la secundaria y accedieron a la universidad. Mas, su caso corresponde al pobre porcentaje de alrededor de un 15 % de los menores casados o en unión libre que logra educación del tercer nivel.

Uno de los mayores escollos que enfrentan los adolecentes en pareja es seguir la formación académica. Las responsabilidades frenan sus aspiraciones pero igual, ser discriminados por compañeros y docentes les aleja de las aulas o les obliga a asistir en tanda distinta a la matutina.

Más grave aún, en muchas comunidades todavía son forzados por el sistema educativo a estudiar en horario vespertino o nocturno.

El proyecto “Niñas y adolescentes casadas: derechos vulnerados e invisibilizados en la agenda social y nacional” ejecutado por Save the Children Dominicana y Save the Children España tocó las prerrogativas frente al matrimonio infantil y la mejora de la calidad de vida de estas chicas.

Impactó en dos años a muchachas y muchachos de San Cristóbal, en la comunidad del mismo nombre; en Niza, Puente Rolón, Mira Cielo, Dios Dirá y Bella Vista, municipios de Haina y Nigua.

La mayoría de uniones fueron registradas en los quintiles más pobres, en mayor situación de riesgo y vulnerabilidad.

El enfoque abarcó igualdad de oportunidades, derechos sexuales y reproductivos, autoconocimiento, toma de decisiones consciente, división sexual del trabajo, relaciones interpersonales y etapas en el desarrollo personal.

De acuerdo con la directora ejecutiva de la entidad para el país, Alba Rodríguez, generó cambios en la actitud de los chicos y de su entorno.

El trabajo en las comunidades sumó a padres, madres, jóvenes, líderes comunitarios y medios de comunicación, “desde un enfoque de derechos, para romper con patrones discriminatorios y lograr la construcción de nuevos proyectos de vida”.

El trabajo conllevó actividades educativas, lúdicas, creación de materiales pedagógicos adaptados al contexto de relaciones de matrimonio infantil, de sensibilización, apoyados en su construcción, desarrollo e implementación por las propias niñas y adolescentes y, enlaces comunitarios de sus comunidades.

LA CLAVE

Para pensar
La edad promedio de las menores en pareja impactadas por Children Dominicana y Save the Children España es de 17 años, de esas 76 siguen los estudios, 45 los suspendieron, 74 están en nivel primario, 71 en el medio y ocho universitario. Para superar esa realidad, las entidades plantean replicar el plan en todo el país, con sociedad, Estado y empresas.

Red de apoyo
La sicóloga familiar Meralda Ruiz recuerda que el matrimonio infantil fue eliminado y que en el caso de la unión libre, la familia juega un papel protagónico, y le representa un desafío, consciente de que los adolescentes no están listos, ni en lo físico, ni en lo mental, para asumir el compromiso de cambiar su rol al de adultos.
“La familia tendrá que lidiar con el dolor que representa el cambio inesperado de las expectativas creadas ”, expone.

Aunque de común es tocado el tema solo desde la afectación de la hembra, la especialista asegura que en el caso de los varones la implicación es la misma, en términos de responsabilidad y consecuencia de sus decisiones.
Sustenta que sin embargo, la diferencia está en que la familia protege más a las niñas, es más flexible con la formación de los chicos.

En todo, caso, plantea Ruiz, hay que buscar ayuda para crear el ambiente saludable que permita el soporte idóneo para la hija o el hijo, que encima enfrenta el reto de la maternidad o paternidad sin la madurez física y emocional.
Recomienda un ambiente de amor, entendimiento y apoyo para con estas acciones lograr que la carga para sea menos pesada y traumática.

En el ámbito escolar, plantea que la educación debe estar garantizada. El centro provee las condiciones para que los derechos no sean violentados ni por el personal docente, los compañeros ni nadie de la comunidad escolar, como lo establece la ley.
“La escuela debe facilitar el respaldo sicológico y crear una red de apoyo familiar”, recomienda.

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