El 29 de febrero de 2020, la Administración Trump, representada por el exsecretario de Estado, Mike Pompeo, firmó un acuerdo con el Talibán para que el 1 de mayo del 2021, el Ejército de Estados Unidos dejara tierras afganas; Biden tuvo que implementar el tratado, ¿pero qué dice exactamente?


18 de Agosto 2021

El 29 de febrero del 2020, cuando la pandemia de COVID-19 comenzó a obligar a cuarentenas y al cierre de fronteras, el gobierno del presidente Donald Trump  firmó un acuerdo con el Talibán en la ciudad de Doha, Qatar. Estados Unidos tenía, desde entonces, pocas opciones para evitar echarse atrás.

La ruta de salida del Ejército estadounidense de Afganistán comienza el acuerdo  cuyos avances fueron seguidos de cerca por el secretario de Estado, Mike Pompeo, quien junto con el expresidente Trump ahora acusan al presidente Joe Biden  de provocar un caos que su tratado comenzó, según expertos.


“Estados Unidos se compromete a retirar de Afganistán a todas las fuerzas militares de Estados Unidos, sus aliados y socios de la Coalición”, dice la Primera Parte del acuerdo. “(Esto incluye) todo el personal civil no diplomático, contratistas de seguridad privada, entrenadores, asesores y personal de servicios de apoyo dentro de los catorce (14) meses siguientes al anuncio de este acuerdo”.

Los 14 meses marcados en el acuerdo terminaron en abril de este año, es decir, para mayo, las tropas estadounidenses debieron iniciar el repliegue.
Esa primera parte del acuerdo establece que EE.UU. y la Coalición deberá retirar a su personal de “cinco bases militares” cuyo primer tiempo límite ocurría 9.5 meses después de firmado el acuerdo por la Administración Trump, que comenzó las negociaciones para la salida.
“Estados Unidos se compromete a comenzar de inmediato a trabajar con todas las partes relevantes en un plan para liberar rápidamente a los presos políticos y de combate como una acción de fomento de la confianza con la coordinación y aprobación de todas las partes relevantes“, indica el acuerdo.

Se indica que el diálogo incluía la liberación en tres meses de hasta 5,000 prisioneros del Emirato Islámico de Afganistán, mejor conocido como Talibán. Para marzo del 2020 serían liberados las primeras 1,000 personas.


El documento también indica que los prisioneros liberados “se comprometerán con las responsabilidades mencionadas en este acuerdo para que no representen una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos y sus aliados”.
La Administración Trump también incluyó que los talibanes se comprometían a asegurarse de que ningún grupo terrorista, incluido Al Qaeda, utilizaría Afganistán como sede para emprender acciones contra EE.UU.

Destaca que en el documento se repite en forma constante que el “Estado Emirato de Afganistán… no es reconocido por Estados Unidos como un estado y es conocido como el Talibán”.
El apoyo de la Administración Trump incluyó su compromiso para entablar diálogo con los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a favor de talibanes.


“Firmado en Doha, Qatar, el 29 de febrero de 2020, que corresponde a Rajab 5, 1441 en el calendario lunar Hijri y Hoot 10, 1398 en el calendario solar Hijri”, dice el acuerdo en inglés, aunque se señala que fue escrito también en pashto y dari.
En octubre, los talibanes incluso expresaron su apoyo para que Trump ganará la reelección presidencial.

Echando culpas

El expresidente Trump ahora echa la culpa a Biden por el retiro, pero expertos advirtieron de las consecuencias que representaba para EE.UU. haber firmado el Acuerdo de Doha, además del “riesgo” para la nueva administración.
“Lo más obvio de este acuerdo es que el gobierno afgano quedó fuera”, dijo en NPR el periodista Dexter Filkins, experto en Medio Oriente. “La Administración Biden heredó todo esto, ¿verdad? Entonces heredaron la guerra, y luego heredaron esta fecha de retirada del 1 de mayo… (Se trata de un) conjunto de opciones realmente imposibles, simplemente estaba allí, dejado para ellos, esperándolos cuando llegaron a la Casa Blanca”.
Trump ha exigido la renuncia de Biden por el retiro, pero fiel a su personalidad política no asume responsabilidad alguna del acuerdo. Sus exfuncionarios siguen la misma línea, comenzando por el exsecretario Mike Pompeo, quien todavía en noviembre del 2020 tuvo reuniones con los talibanes para dar seguimiento al acuerdo.
El presidente Biden recordó en su discurso este lunes que la administración Trump dejó el acuerdo con fecha límite.


“Cuando asumí el cargo heredé un acuerdo que el presidente Trump negoció con los talibanes. Según su acuerdo, las fuerzas estadounidenses estarían fuera de Afganistán el 1 de mayo de 2021”, dijo el demócrata. “Las fuerzas estadounidenses ya se habían reducido durante la Administración Trump de aproximadamente 15,500 fuerzas estadounidenses a 2,500 tropas en el país, y los talibanes estaban en su punto más fuerte militarmente desde 2001”.


Biden reconoció que pudo desconocer el acuerdo, pero eso hubiera implicados enfrentar una nueva guerra contra los talibanes.


“La decisión que tuve que tomar, como su Presidente, fue cumplir con ese acuerdo o estar preparado para volver a luchar contra los talibanes en medio de la temporada de combates de primavera”, señaló.

El Diario NY

Por admin

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